Palau. Beato Francisco

        [967] (1811-1872)

 
   
 

        
   Fundador de las “Carmelitas Misioneras” en 1860. Nació en 1811 en Aytona (Lérida) de familia modesta. En 1824 inició sus estudios en el Seminario de Lérida y en 1832 vistió el Hábito carmelita en el Convento de S. José, en Barcelona.
   En 1835, a punto de ordenarse sacerdote, los religiosos fueron expulsados de su convento, que quedó incendiado. Detenido, fue encerrado con los otros jóvenes estudiantes en la cárcel de la Ciuda­dela. El Decreto del 9 de Marzo de 1836 destruyó todas las Orde­nes religiosas y sometió a los Ordenados in sacris a los Prelados Dioce­sanos. El 2 de Abril se ordenó sacerdote en la Catedral de Bar­bastro. Trabajó como Misione­ro Popular en la zona catalana some­tida a los carlistas. Al frecuentar los grupos rebeldes, se le fichó como peligroso
   En 1841 tuvo que salir a Francia como exiliado. Trabajó entre los refugiados en Perpiñán dos años y en la Diócesis de Montauban durante nueve. Después vivió como solitario en la Ermita de Ntra. Sra. de Livron, en torno a la cual organizó grupos de contemplativos y misiones apostólicas en favor de los refugiados.
   En 1851, con el Concordato, regre­só a la Diócesis de Barcelona. Organizó una "Escuela de las Virtudes", en la Parroquia de S. Agustín, consistente un tipo de Catequesis de adultos, dinámica y atractiva. En 1854 las autoridades decretaron el cierre de la "Escuela de Las Virtudes" y él fue desterrado a Ibiza por las autoridades militares.
   En 1857 se le levantó el destierro, salvo para entrar en Cataluña, por la desconfianza que inspiraba.  En 1858 fue a Barcelona, suponiendo que había sido indultado y de nuevo fue detenido y confi­nado en Ibiza. Llevó vida de Eremita y organizó en su entorno comunidades masculinas y femeni­nas de Carmelitas misioneros. Fue indultado por fin en 1859.
  En 1860 su obra comenzó a extenderse por Cataluña, Baleares y Aragón. Siguió varios años como Mi­sionero Apostólico, título obtenido de Roma. Escribió en ese período varias de sus obras: "La lucha del alma con Dios", "La vida solitaria", "Catecismo de las virtudes", "Flores de Mayo o mes de María", "La escuela de las Virtudes vindicada", "La Iglesia de Dios figurada por la Escritura en los Libros Santos" y "Relaciones con la Iglesia".
   En 1866 fue a Roma para hablar con las autori­dades eclesiásticas sobre el "Ministerio de los Exorcismos" y sobre la lucha contra el Demo­nio, que tantas veces se ha hecho pre­sente en sus misiones. Sus observaciones no fueron atendidas. En 1867 fue designado, por parte del Comisario apostólico de los Carmelitas en España, como Director General de los Terciarios Carmelitas de toda la nación. Diseñó el Semanario Católico "El Ermitaño", que comenzó a salir en 1873, con artículos suyo en sus páginas.
    En 1870 intentó ofrecer a los Padres del Concilio Vaticano I un proyecto de atención a pose­sos pero no tuvo mucho éxito. Al volver a España fue encarcelado de nuevo, bajo acusación de prácticas de medicina con marginados. Fue absuelto ante lo falso de las acusaciones.
   Falleció el 20 de Mayo de 1872 en Tarragona, luego de breve enfermedad. Fue Beatificado por Juan Pablo II el 24 de Abril de 1988.